El crowdfunding o financiamiento colectivo es una forma de canalizar recursos a la que pueden acceder personas con distintos tipos de perfiles, simplificando la interacción entre personas que desean encauzar su capital y aquellas que lo requieren para llevar a cabo un determinado proyecto.

No obstante que el crowdfunding se empezó a vislumbrar en diversos lugares el mundo, y se basa en principios de economía colaborativa, en México no se ha tropicalizado del todo, pues aún es una figura que no se encuentra regulada en este país, aunque se espera que en el 2016 se emita normatividad, que sea capaz de generar confianza para los usuarios y prevenir el riesgo sistémico.

En México la regulación sobre captación y canalización de recursos se concentra en las Ley de Mercado de Valores y su miscelánea bursátil, las Leyes del Sistema Financiero, en lo tocante a los bancos, y disposiciones de carácter general para los Fondos de Capital. Limitando las posibilidades de que emprendedores accedan a recursos a través de estos medios.

Por lo tanto, el crowdfunding es una alternativa para el financiamiento de proyectos en desarrollo. Es decir, además de tener los métodos tradicionales que consisten en créditos bancarios, fondos de capital privados o públicos, también se ha introducido esta novedosa forma de obtención recursos.

Se trata de un método innovador ya que funciona a través de plataformas digitales que operan como intermediario entre una persona que necesita hacerse de fondos para determinado objetivo y muchas otras que quieren apoyarlo financieramente.

Así, la mayoría de la comunicación entre los emprendedores, el intermediario y los inversionistas se realiza a través de medios de comunicación electrónicos.

Lo distintivo de esta interacción es que, generalmente, el intermediario junto con el emprendedor fijan un monto mínimo de recursos a obtener y un plazo para llegar a esa meta. Después, las personas que se interesan en financiar la idea, hacen sus depósitos a través de muy diversas formas (pago en PayPal, transferencias interbancarias, depósitos en efectivo a través de los bancos, entre otras).

Una vez que se llega a la meta, el emprendedor recibe los fondos de parte del intermediario, si no se llega, los inversionistas, en la mayoría de los casos, pueden reclamar sus aportaciones de nuevo.

Además, las recompensas para el inversionista no siempre son participaciones accionarias dentro de la startup, sino que se ramifican en múltiples combinaciones, por ejemplo: compra anticipada de los productos, servicios a precios preferentes, cortesías, obligaciones, bonos, pagarés, sólo por mencionar algunos.

Todos estos métodos de obtener fondos en línea, se convierten en un acuerdo entre lo que necesitan los emprendedores y lo que están dispuestos a dar - y esperan recibir -  los inversionistas.

Existen muchas plataformas que ofrecen el servicio de crowdfunding, cada una con sus reglas de operación, por lo que te hacemos un resumen de las cosas que no debes dejar pasar al optar por este método de fondeo.

Si estás pensando en aportar fondos, debes considerar lo siguiente:


  1. Comisiones. Cada uno de los medios de transacción de dinero puede cobrar comisiones, mismos que correrán por tu cuenta y no estarán incluidos en la aportación voluntaria al emprendedor, y en el caso de que el proyecto no alcance la meta y estés reclamando tu dinero, el intermediario descontará de tu monto aportado las comisiones que se le generen por la transacción.

  2. Inversionista responsable.
    La inversión al final se va a traducir en un servicio o producto nuevo, que tendrá la capacidad de influir en el rumbo de nuestra realidad. Te aconsejamos apostar por aquellos proyectos que consideres tendrán un impacto social positivo, algo que aporte benéficamente, y así tu dinero será el impulsor de un cambio social.

  3. Estado del emprendimiento.
    Aunque el crowdfunding está diseñado para que cualquier persona pueda acudir, sin importar la fase en la que se encuentre su proyecto, tienes que estar consciente de que hay proyectos que se encuentran en fases tempranas, por lo que el dar resultados o verlos triunfar probablemente demorará.

  4. Anti- plagio.
    Generalmente las plataformas de crowdfunding serias, tienen procesos estrictos de selección de candidatos a fondear, pero eso no garantiza que el proyecto no esté basando en la idea de alguien más, por lo que recomendamos que las plataformas que utilices sean aquellas que están afiliadas a la Asociación de Plataformas de Fondeo Colectivo A.C., ya que entre otras cosas cuentan con códigos de ética y mejores prácticas que les ayudan a filtrar todas las ideas que se basen en plagio.

  5. Asegúrate de obtener un comprobante fiscal que respalde la transacción.

Si estás buscando fondos para tu proyecto, debes recordar lo siguiente:


  1. Las plataformas cobran un porcentaje del monto obtenido, usualmente lo retienen con independencia de si se cumplió o no la meta a recaudar.

  2. Tendrás que pasar sus procesos de selección de candidatos, que van desde conocer tu startup hasta conocer tu comportamiento crediticio. Te pueden solicitar registros de propiedad intelectual, plan de negocios, estados financieros, entre otros.

  3. No tendrás certeza del origen de los fondos que estás recibiendo.

  4. Vas a competir contra muchos otros proyectos que también están buscando recursos.

  5. Tu proyecto e idea será visto por muchas personas en todo el mundo, por lo que debes asegurarte de tener protegidos  previa y legalmente tus marcas, diseños, prototipos.

  6. Asegúrate de contar con un comprobante fiscal para el ingreso de los recursos.

Dale un vistazo a las principales plataformas de crowdfunding en México: